En las últimas semanas, las calles de Concordia comenzaron a reflejar un cambio de clima político. Lo que empezó como una serie de encuentros se transformó en un despliegue visual.
En una recorrida por la ciudad, se observa una creciente presencia de Ignacio Cabrera y por ende de La Libertad Avanza. El fenómeno no pasa desapercibido para los observadores políticos locales, quienes ven en este posicionamiento una base sólida y un crecimiento genuino de cara a los desafíos que vendrán para Concordia.
Este despliegue territorial, parece ser la respuesta a un agotamiento del modelo tradicional. Quizás, ante la falta de respuestas durante décadas, el vecino de Concordia empieza a identificarse con caras nuevas.
Para muchos, el fenómeno de los stickers y la cartelería no es un hecho aislado: no es solo una imagen, es la voluntad de cambio de una ciudadanía que busca propuestas frescas y una gestión que rompa con las estructuras que han dominado la escena política en las últimas décadas.

Con un perfil que combina la cercanía con el vecino y una clara identidad con las ideas de la libertad, Ignacio Cabrera se consolida como el actor emergente que obliga a reconfigurar el tablero político de la ciudad. Mientras las fuerzas tradicionales analizan el impacto de este crecimiento, la presencia libertaria sigue ganando terreno, calle por calle.